Berlín (1961) a San Isidro (2009)
Quienes me leen habitualmente, serán conscientes de mi postura negativa ante casi cualquier cosa que haga nuestro gobierno. Soy un tipo que me quejo más seguido de lo necesario, porque en el fondo, temo que seamos un país pedorro, lleno de gente pedorra. Cuando vi lo del muro de San Isidro me escandalice. Sentí que era un síntoma evidente de que la situación social en Argentina había tocado techo. Sentí que desde este punto, tardaríamos mucho en volver atrás.La escuché a Cristina criticar el muro en un acto. Seguí por internet la evolución de la noticia. Y por fin a la tarde, vi las fotos de la caída.
Pero en un arrebato de optimismo, entendí que no estamos tan lejos del primer mundo. Digo, a los alemanes les duró 28 años el muro. Nosotros solucionamos el problema en 48 horas. ¿O será que no servimos ni para hacer las cosas mal?.



